HEY, JUDE (NO SON MÁS QUE OTRO MONTÓN DE ASQUEROSOS INSECTOS)

POR DAVID P. YUSTE

“En homenaje a la película Mimic, del cineasta Guillermo del Toro”.

 

Hey Judas, decía aquella famosa canción de los Beatles. Esos escarabajos –siempre que hagamos caso al deliberado juego de palabras–, tan diferentes a ese personaje creado por la mente de Kafka.

Puede que esa mutación de la Metamorfosis fuese en realidad alguna especie nueva de cucaracha. Como yo, como nosotros. Qué fue antes, ¿el huevo, o la larva? Y qué más da, ¿en realidad eso importa? No creo que tenga demasiada importancia cuando has sido creado en la probeta de un laboratorio bajo la mirada lasciva y triunfal de un puñado de científicos. Lo único importante en realidad, es que Judas fue el nombre que emplearon nuestros creadores para llamarnos a mis hermanas y a mí. Los mismos que trataron tiempo más tarde de destruirnos.

¡Que injusto es jugar a ser Dios para después intentar borrar de un plumazo todo aquello que no nos gusta o escapa de nuestro control!

Seguro que os estaréis preguntando, ¿cómo es posible que ese bicho, esa cosa repulsiva que nos imita en tantos aspectos, sea capaz hablar?  Y ya no sólo eso, ¿cómo puedo saber todas estas cosas? Porque amigos míos, la naturaleza es sabia. Y al igual que nos dio la posibilidad de sobrevivir a pesar de vuestros intentos por colapsar nuestra especie, también nos ha dado la oportunidad de seguir evolucionando. Si os preocuparais tan solo en tomar unos pocos minutos para reflexionar sobre ello, veríais que salvo por nuestro aspecto exterior, no somos tan distintos a vosotros.

“Hey, Jude. No lo empeores,

Coge una canción triste y hazla mejor,

Recuerda dejarla entrar en tu corazón,

Entonces puedes empezar a hacerla mejor.”

Eso era lo que decían los escarabajos al comienzo de su canción. Y eso mismo hemos hecho nosotros. Cogimos nuestras vidas y las alejamos de vuestras manos.

Ya no estaba en vuestro albedrío decidir qué hacer con nosotros. Perdisteis el derecho a opinar sobre qué hacer para que esta epidemia no se extendiera. Pero, ¿con qué derecho os creísteis para tildarnos a nosotros de plaga?

No hay más que repasar vuestra historia para ver que no sois mejores que nosotras. El ser humano, un ser creado por ese dios a su imagen y semejanza. Aquel que desde que fue regurgitado a este mundo se creyó con el derecho de tomar todo cuanto se le antojaba. No importaba el mal que comenzaba a acumularse a vuestro alrededor como si se tratara de una montaña de cadáveres putrefactos. Hasta que por supuesto, de manera previsible e inevitable, todo terminó pudriéndose lentamente bajo vuestros pies. Ya queda poco de ese mundo que heredasteis. Lo habéis pervertido sin remedio hasta lo más profundo de sus entrañas. Habéis herido de muerte a vuestra madre, a vuestra verdadera creadora.

“Hey Jude. No tengas miedo,

Tú estás hecho para salir y hacerte con ella,

Al minuto de que la dejes entrar bajo tu piel,

Entonces empiezas a hacerla mejor.”

Parece que esos poetas de Liverpool hubieran escrito para nosotras esta bella oda. Aunque sabemos que en realidad no fue más que un intento de animar a un insignificante niño por la reciente separación de sus padres.

Nosotras, Judas, seres evolucionados y perfectamente adaptados de nuevo como en la canción, salimos al mundo. Nos alejamos de aquellos rincones oscuros al que parecíamos que estábamos condenadas. Al que los humanos querían relegarnos con la esperanza de que más pronto o más tarde desapareciéramos.

Pero de nuevo os equivocasteis. Una vez fuera de nuestros nidos nos hicimos más fuertes. Buscamos nuevos sitios donde guarecernos y poco a poco comenzamos a ganaros terreno. Opusisteis resistencia, eso nadie os lo va a negar. Incluso por un momento pareció que estuvisteis a punto de avocarnos, como a otros tantos seres de la naturaleza, a la más terrible extinción. Por fortuna, de nuevo la madre tierra y su magia trajeron consigo el cambio. Y una vez más volvimos a erguirnos sobre los campos y las ciudades. Vosotros los humanos, criaturas de otros tiempos ya en decadencia, no tuvisteis más remedio que replegaros con todo vuestro armamento y vuestros ejércitos. Todo ello gracias a vuestro talón de Aquiles, aquel que sois incapaz de evitar por naturaleza: la desconfianza. Tal vez si hubierais unido fuerzas, la historia se hubiera decantado hacia vuestro lado. Por fortuna, como seres previsibles que sois, preferisteis luchas cada uno por lo vuestro.

“Y en cualquier momento que sientas el daño,

Eh, Jude, contente.

No lleves el mundo sobre tus hombros,

De sobra sabes que es un idiota quien hace como si nada,

Mientras hace su mundo más frío.”

Así que ahora somos nosotras quienes tenemos las riendas aferradas con nuestras zarpas, esas que tanto desprecio y asco os producen y se descubre sin tapujos en vuestros fríos ojos cuando nos miráis.

Nosotros nunca quisimos esta guerra. Tan solo buscábamos nuestro sitio en este mundo arrasado por vuestra mano. Pero no quisisteis compartirlo. Era más fácil intentar acabar con aquello que no entraba en vuestro entendimiento. Y miraos ahora, diezmados y a punto de desaparecer de la ecuación. Cuan confiados y ciegos habéis estado con vuestros avances y toda esa tecnología. Peleando los unos con los otros por unos recursos que lentamente se escapaban entre vuestros dedos, más preocupados en haceros con ellos que en buscar una alternativa al problema real.

Nosotras, las Judas no caeremos en ese engaño. Tuvisteis vuestro momento y como seres débiles que sois, lo malgastasteis como idiotas. Como decía vuestra canción, a medida que fuisteis exterminados, vuestro mundo se hizo más frío, más pequeño y también más incomprensible. Cuando nos acerquemos al futuro y miremos hacia atrás, no seréis más que otro puñado de fósiles que contemplaremos con curiosidad, como esos huesos que guardáis con tanto esmero en vuestros museos. Despojos de unos reyes del pasado con los que también convivieron nuestras hermanas y que al igual que a vosotros, vieron perecer y desaparecer. Tan solo debéis de recordar una cosa, una lección si lo preferís. Siempre hemos estado aquí, y seguiremos estando después de muchos lustros, cuando no seáis más que cuentos para dormir.

“Eh, Jude. No me decepciones,

La has encontrado. Ahora ve, y consíguela,

Recuerda, déjala entrar en tu corazón,

Entonces puedes empezar a hacerla mejor.”

No quiero que te hagas falsas ilusiones. Ya falta poco para vuestro fin. El tiempo para convivir ya ha pasado. También os dimos esa oportunidad, pero preferisteis como es habitual en vuestra condición, hacer oídos sordos.

Ahora que vamos a heredar el mundo trataremos de hacerlo mejor que vosotros. El ser humano no ha aprendido nada de su propia historia. Nosotras las Judas por el contrario, trataremos de no cometer vuestros errores. Poblaremos cada rincón de este planeta y no dejaremos que volváis a aparecer.

Tengo la convicción de que al haberos encontrado a tu familia y a ti en este edificio derruido y abandonado, acabaré al fin con el germen venenoso que habéis plantado con vuestra miserable existencia. Hacía mucho tiempo que no veíamos un humano, y espero no volver a ver a ningún otro en todo lo que me queda de vida, que espero no sea corta. No voy a apiadarme de vosotros. Como he dicho antes, vuestro tiempo ha pasado. Es tarde para eso. No lloréis. También eso es inútil. Pensad en que si existe ese dios vuestro, tal vez salgáis de esta pesadilla en la que vosotros mismos os habéis metido para llegar a un sitio, que tal vez todavía creáis mejor que este Paraíso que nos dejáis en herencia.

“Así que déjala salir y déjala entrar. Hey Jude, empieza,

Estás esperando a alguien con quien tocar,

Y ¿No sabes que eres sólo tú, Eh Jude, quien lo harás?

El movimiento que necesitas está sobre tus hombros.”

No os necesitamos… Este planeta estará mejor sin vosotros. Esta misma noche vuestro reinado llega a su fin y da paso a uno nuevo. El mundo de Judas.

“Eh, Jude. No lo empeores,

Coge una canción triste y hazla mejor,

Recuerda dejarla entrar bajo tu piel,

Entonces comienzas a hacerla,

Mejor, mejor, mejor, mejor… ¡Oh!”

No debéis de preocuparos. Sin duda, será fácil hacerlo mejor que vosotros.

Ahora, decid adiós.

 

Un relato de David P. Yuste para Revista Vaulderie. Todos los derechos reservados por el autor.

Ilustración extraída de Devianart de apterus

 

 

SOBRE EL AUTOR:

DavidPYuste

Soy David P. Yuste.

Email: Davidpyuste@gmail.com

Twitter: @David_P_Yuste

Facebook: david.yuste.315 (David P Yuste)

Tengo 38 años. Soy de Cádiz, aunque vivo desde hace diez años en Guadalajara.

Crecí entre juegos de Spectrum, de aquellos que funcionaban con cintas de casette, libros de arte y otros tantos de las civilizaciones clásicas. Rodeado del aura misteriosa de las Leyendas de Bécquer, los vinilos de Led Zeppelin  y Santana, y montañas de películas de terror de esas que emitían todos los domingos de madrugada en Noche de Lobos. Quizás por todo eso he llegado a la conclusión de que soy un poco friki, un Mulder de la vida buscando la verdad ahí fuera.

En la actualidad, sigo siendo un entusiasta del terror, el thriller, la fantasía y la ciencia ficción. Me siguen gustando los videojuegos, las buenas novelas de terror y el arte (aunque por desgracia no sé ni una décima parte de lo que me gustaría).

También me declaro cinéfilo, me encantan las series, las novelas gráficas y los tatuajes. Pero sobre todo, me apasiona escribir, por lo que intento que todo lo que hago lleve siempre un pedacito de mí. Para ello intento poner tanta pasión como puedo en cada uno de mis proyectos.

Siempre he escrito para mí.

Sin embargo, hace poco más de un año me animaron a mover mis trabajos. Desde entonces he ido acumulando algunas muescas que me han producido una enorme satisfacción personal, y dicho sea de paso, me han motivado a seguir enviando relatos y novelas a concursos y convocatorias.

Aquí os dejo varios enlaces dónde podéis encontrar algunos de mis trabajos:

–Novela corta publicada en formato físico a finales 2018 por la editorial Cazador de ratas. Su título, “NUNCA HABLES CON EL DIABLO”:

https://cazadorderatas.com/tienda/nunca-hables-con-el-diablo/

–Antología de relatos en temática de terror, también publicada en formato físico por Cazador de Ratas y titulada “ESPAÑA PUNK”. En ella podéis encontrar mi relato “ÉL, NO ERA AQUEL”:

https://cazadorderatas.com/tienda/espanapunk/

–Antología de relatos en conmemoración y como homenaje a Mary Shelley, y su obra “Frankenstein, o el Moderno Prometeo”. Publicada en 2018 por Tinta Púrpura en formato físico y digital con el título de “MADRE DE MONSTRUOS”. En ella aparece mi relato “CONOCIENDO AL MODERNO PROMETEO”:

https://tintapurpuraediciones.com/colecciones/sangre-azul/madre-de-monstruos/

–Por último, no quería olvidarme de la fabulosa Revista de “EL CIRCULO DE LOVECRAFT”, en la que tenido la suerte de colaborar. Concretamente cuatro relatos míos aparecen en ella. Desde el número nueve en homenaje al maestro Guillermo del Toro, hasta el último hasta la fecha, el número doce en homenaje a la serie de culto Twin Peaks. Esta última revista se ha publicado en junio de 2019.

Desde este enlace, se pueden adquirir en Lektu todas las revistas de manera gratuita en formato digital:

https://lektu.com/e/circulo-lovecraft/665

Si tú también tienes un Relato Olvidado y no saber qué hacer con él, podemos publicarlo. Aquí están las instrucciones: RELATOS OLVIDADOS

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